Cuando llega la última hora a mi salón, todos los alumnos estamos nerviosos. Algunos miran el reloj cada 5 segundos para ver si mágicamente termina la hora. Otros empiezan a hablar, la maestra los calla y al mismo tiempo hace que algunos no guarden porque todavía queda tiempo.
Cuando la hora está terminando, todos guardan las cosas no importa el tiempo que quede, y si hay algo copiado en el pizarrón, solo sacan foto y dicen que después lo copian. Finalmente, toca el timbre y salimos todos corriendo por la puerta. A veces nos trabamos porque están todos los grados afuera del salón intentando bajar la escalera e irse. Otros en vez de esperar bajamos por otra escalera y finalmente nos vamos a nuestras casas.